Delicias de melón caramelizado con crujiente de jamón
Bueno, tras el último plato que os enseñé y espero probéis muy pronto hoy
día del trabajador y entrando en el buen tiempo de lleno os enseñaré una receta
súper sencilla. De hecho es más bien un aperitivo o entrante con el que sorprenderéis
a más de ¡uno/a!!!.
Es un plato o tapa fresca y diferente, ya que estamos acostumbrados a la típica
rodaja de melón con jamón de toda la vida. Hoy voy a cambiar esa tendencia haciéndola
algo más atractivo, vistoso y sabroso.
Además es una receta que aporta frescor para etapas de mucho cansancio físico
y emocional al mismo tiempo que nos aporta azucares propios del melón.
Ingredientes para 4 personas:
2 rodajas de melón (piel de sapo)
40 gramos de azúcar
4 lonchas finitas de jamón curado (si es ibérico mucho mejor).
200gr de queso para untar. (Philadelphia u otro similar)
Utensilios recomendados:
Soplete de cocina
Cucharillas de degustación (Se pueden encontrar de usar y tirar también en
grandes superficies)
Sin más dilación nos ponemos manos a la obra. Empezaremos cortando dos
rodajas en diagonal de melón o dos tajadas. Deberían de tener un grosor de
entre 3 y 4 cms. Una vez hecho este paso y hayamos separado las semillas y la piel
(muy importante), haremos taquitos o dados de unos 3x3cms aproximadamente. La
idea es que al ponernos sobre las cucharillas de degustación nos queden
centrados y no sobresalgan en exceso. Una vez realizada esta operación
reservamos en el frigorífico.
Ahora es el turno del jamón: Ponemos las tiras de jamón sobre una placa de
horno con papel vegetal para asegurarnos que no se nos peguen. Llevamos las
lonchas de jamón al horno y las ponemos a unos 190º. Ojo! El tiempo os lo
indicará vuestro horno; debéis controlar que no se quemen y sacarlas justo en
el momento en el que veáis que se están empezando a rizar un poco y a perder la
grasa o jugos convirtiéndose en una especie de teja cuando enfrié. Una vez fría
comprobamos que tiene la consistencia de una plaquita o teja quebradiza;
desmenuzamos con cuidado creando trocitos de jamón y reservamos para el
emplatado.
A continuación volvemos a utilizar el melón. Lo pondremos sobre una placa
de forma ordenada taquito a taquito y espolvoreamos un poquito de azúcar por
encima de cada trozo. Rápidamente cogemos nuestro soplete y caramelizamos el azúcar
por el dado de melón. Si no disponéis de soplete lo haremos a la vieja usanza;
en una sarten doraremos rápidamente el melón con el azúcar sin que llegue a
deshacerse el melón! Es un toque rápido y el fuego no debe estar muy alto.
Buscamos caramelizar no desintegrar el producto.
Por último empezaremos a emplatar: Haremos pequeñas bolitas de queso las
cuales nos harán de suelo o cama para nuestros daditos de melón (podéis
ayudaros de dos cucharillas para darle forma al queso y que nos quede chulo).
Después ponemos los daditos de melón con cuidado y asegurándonos que no se nos
caen y quedan firmes sobre el queso. Por último tan sólo nos quedará decorar
con los trocitos de jamón que aportarán ese crujiente salado en nuestro
paladar.
Pues así de sencillo es realizar unos cuantos entrantes o degustaciones de
melón con jamón de una forma diferente. Os animo a que lo hagáis y sorprendáis a
vuestros comensales y o invitados.



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